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Abis de la Iglesia

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Abis de la Iglesia

Obras, relatos y reflexiones: De contenido espiritual o místico

EL SILENCIO INTERIOR

Cuando uno está asentado en una realidad falsa o aparente “No puede ver la realidad” Cuando se ha decidido correr el tupido velo de la ilusión, empezamos a ver la vida de forma distinta, ya no generamos tensiones, ya que estamos en armonía, pues a través de la tranquilidad y el silencio, hemos aprendido a aquietar la mente, entonces ya nuestra voluntad se puede expresar con facilidad.

Nosotros somos seres que vivimos en el sueño, y uno de los posibles significados de libertad podría ser, estar en el camino, yo en cada paso que doy me acerco un poco más al destino. La intuición será aquello que ayuda a suprimir los infinitos caminos que se brindan a la razón. La vida es aquello que sucede cuando uno está despierto, cuando no hay una mente clara, nos cuesta avanzar hacia la luz.

La mejor terapia para salir del caos es sentarse tranquilamente, dejando que los pensamientos inquietos que albergamos empiecen a volar, como si fueran nubes viajeras que pronto van a perderse en el horizonte, ya no dejando en nosotros huella visible. Al entrar en el silencio enseguida nos damos cuenta, de que en el silencio se siente, ya que en el silencio no hay explicaciones lógicas. El silencio va más allá de las palabras, y a su vez está ligado al sentimiento, al yo soy, a la presencia.

Tales de Mileto, siglo VI, a.c. Creía que la materia estaba viva, y entendía que todas las formas de la existencia eran manifestaciones de la fisis, estando dotadas de vida y espiritualidad. Anixando, vio el universo como una especie de organismo sostenido por el neuma, o aliento cósmico. Los filósofos del siglo V, a.c., afirmaban que el ser se manifiesta en ciertas sustancias invariables, y que su mezcla o separación origina los cambios que tienen lugar en el mundo. Aristóteles pensaba que la percepción del alma y la contemplación de Dios, era más importante que la investigación del mundo material.

El conocimiento absoluto es una experiencia de la realidad ajena al intelecto, que surge de un estado no ordinario de la conciencia, que se podría definir como estado meditativo. El Tao considera sus templos como lugares de observación, para ellos la iluminación es la visión del Tao, y en esta cultura la consideran la base del saber. Es preciso tener valor para salir del sueño, por ello en ese amplio abanico que es la vida, se nos va hacer necesario aprender a oír, a observar, a experimentar, ha ser, y a no representar.

 

LO QUE PERCIBIMOS

En este ciclo temporal en que vivimos, los pasajes que atravesamos están sujetos a interpretaciones. Pareciera que el hombre no ha alcanzado todavía la suficiente madurez para traspasar el umbral. Necesario: Para poder asimilar de alguna manera la sabiduría que proviene de un tronco ancestral de conocimiento.

Nuestro traje corporal nace de la ilusión. Y lo que se percibe a través de la ilusión, viene a ser algo así como el humo que vuela, y debido a que esta por su carácter efímero y volátil, lo que pudiera suceder, es que ahora está aquí, después esta allí, o quizás ya no esté de forma clara, porque momentáneamente se ha difuminado en el horizonte. Los sucesos nos hablan constantemente en un lenguaje de símbolos. La visión actual del cosmos para algunos es un asunto mitológico, que ofrece una visión antropológica del cosmos. El hombre que está en la ilusión es un ser impredecible, pero al mismo tiempo contiene un potencial infinito, es necesario tener armonía para saber mirar de diferentes ángulos, niveles y frecuencias, pero puede que también sea necesario elevar la mirada más allá del mundo visible.

El ser humano es capaz de crear a través de la idea; formas, conceptos o estrategias de distinta naturaleza. “El pensar que no hay inteligencia”, es una visión particular de cada uno, existe otra realidad fuera de la mente humana, pero al negar la posibilidad de su existencia, puede suceder un corte en la comunicación con la totalidad, o entidad superior, a la cual pudiéramos estar vinculados, entonces si esa fuera una posibilidad real, incidirá con toda probabilidad en los sucesos de la vida.

Cierto es que temporalmente somos materia, somos moldes de barro dotados de vida. La materia que nos ocupa es densa, y está sujeta a un paulatino desgaste, llegados a este punto, y si hubiera una merma de energía considerable en nuestro cuerpo energético, este suceso incidiría en nuestra vitalidad, por esta causa y debido al poco caudal energético, entonces nuestro cuerpo emocional seria afectado. Por eso es necesario ser consciente y estar en sintonía con la realidad que nosotros somos.

La realidad participa de la ley de causa y efecto. El ser humano en su evolución natural está sujeto al intercambio, es decir da y recibe energía, ya que es participe de un vasto entramado de energía universal, al cual está conectado y del cual recibe toda la energía sutil que precisa.

 

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Abis de la Iglesia

APRENDER A DESPERTAR

El conocimiento esta unido a la plenitud, pero si la mente se alimenta de falsedades o juicios, y además no ser capaz de liberarse del sufrimiento, cuando esto sucede, para salir del, es bueno dejar que la mente se aquiete, dando entrada en nosotros el amor. Al aquietarse la mente el cuerpo empieza a tener orden en todas sus coordenadas vitales, pero para ello previamente hay que deshacerse del ruidos, hay que aquietarse para entrar en el silencio, debemos reconocer que no somos individuos separados o aislados. Hay que aquietarse para recuperar la memoria perdida.

Como seres humanos debemos primero definir, para después aceptar, hay que emplearse a fondo para llegar a conocer quiénes somos, hay que avanzar para descubrir nuestra verdadera dimensión espiritual. En este planeta lo único que podemos hacer es avanzar.

El miedo siempre va a tratar de evitar las experiencias de transformación. El ego puede crear inseguridad, y anular el caudal emocional que se mueve en nuestro interior. El ego lo único que puede ofrecer a cambio de la paz interior es, miedo, culpa, auto castigo, vergüenza o incapacidad. La felicidad es una decisión, entonces se entenderá que todo lo que te ha pasado tiene sentido.

En ciertas filosofías se llama al ego ignorancia, considerándolo como un estado mental confuso que debe ser superado, se considera al ego como una ilusión creada por nuestra mente clasificadora. El sueño es el rasgo principal de nuestro ser, entonces uno debe romper las cadenas que anclan el sueño, para alcanzar paulatinamente un nivel de conocimiento más elevado.

LA MURALLA DEL TIEMPO

Cuando el saber predomina sobre el ser, el hombre sabe, pero no tiene poder de hacer. Cuando el ser predomina sobre el saber, el hombre tiene poder de hacer. Todo lo humano se basa en la iluminación, por ello ya no hay necesidad de mantenerse en un espacio de ilusión.

Alguien dijo; Dame una palanca y moveré el mundo, pero también se podría decir, dame un motivo y creare una nueva filosofía, o dame una razón y creare una nueva doctrina, pero sucede que para iniciar la búsqueda de la verdad, hay que romper la muralla del tiempo y del espacio, que se representa a través de nuestro propio cuerpo, y este hecho es un límite, que nos va a impedir alcanzar la comprensión de la totalidad.

Para poder acceder a aspectos de la realidad para nosotros antes desconocidos, es necesario que el hombre actual salga de la ilusión. La sabiduría es la iluminación, y el conocimiento de dios esta dentro de uno. Está ahí, para que tú lo uses, tú no le puedes decir a nadie, que no sabes una cosa, porque Dios, es sabiduría dentro de uno, y lo sabe todo, por medio de la meditación uno puede utilizar el decreto. “La sabiduría de Dios, dentro de mi todo lo sabe”.

Nadie por si solo sabe salir del sufrimiento, ya que un estado de iluminación o gracia divina, ha de ser dado. En la antigüedad, el individuo que quería salir del sufrimiento para encontrar la dicha, debía emprender un camino de disciplina espiritual, que solía estar lleno de complejas practicas, para de un modo muy lento poder avanzar, y en la medida que el buscador, añadía esfuerzos a su trabajo de liberación, recibía en compensación, eso que los místicos definen como gracia divina. Normalmente estas prácticas consistían en que el adepto o novicio debería ser capaz de dominar ciertos condicionamientos para después obtener la gracia.

Ahora ya no hay largos caminos que andar, la disciplina y el esfuerzo han quedado atrás, el trabajo ahora es la experiencia directa, sin doctrinas, ni complicados rituales, ya que hay una realidad que tú debes experimentar, y debes saber que la gracia divina, opera a través de millones de factores, sobre los que nosotros mismos, no tenemos plena conciencia.

© David de la Iglesia F.

JUNTO AL MAR

Amores blancos

Obra; Son tus sueños

Cuaderno de; Poesías y relatos

JUNTO AL MAR

Cuando el fuego palpite sobre las olas quédate con los susurros del aire

Cuando en la noche oscura sientas los ritmos del mar quédate

para danzar con las estrellas.

Cuando tus suspiros se refresquen de bravas esencias y levemente

el eco de mi voz surja en el aire, recuerda aquellos días de amor vividos

las mañanas frente al mar la presencia de un tiempo

las sensaciones que surgieron de la nada.

Cuando ausente este de ti, porque necesite llevar un sueño a la realidad

y si en la partida surgiera una entidad turbia

recuerda que fui feliz cumpliendo mí destino.

Cuando la luz navegue en la noche negra,

y los rítmicos oleajes se acoplen pacíficamente al paisaje de los días felices

a aquel cielo elocuente que contemplamos tantas veces

desde aquella taberna con sabor marinero.

Cuando contemples las gaviotas que sobrevuelan los barcos

que llegan para besar el puerto amigo, entonces conserva

aquella imagen clara de nuestro amor

conserva al sol y al viento peinando nuestros cuerpos

y ten la certeza de lo sucedido, de que hemos vivido junto al mar.

© David de la Iglesia F.

ABANDONAR EL PERSONAJE

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ABANDONAR EL PERSONAJE

Hoy en día todo parece indicar que se hace imprescindible una mutación en la mente humana. Cuando uno busca ayuda para realizar el cambio, lo más probable es que esta se encuentre. Si esto no sucediera, es evidente que tendríamos que observar la forma que tenemos de ver las cosas.

Hay que volver a intentar recuperar la memoria perdida, para así poder reconocernos, y también para llegar a saber quiénes somos en realidad, sabiendo además que el camino de la verdad no implica riesgo. Hay que dejarnos tocar con nuestra cualidad sanadora. Hay que viajar hacia el interior para purificar el alma.

Pero si de verdad uno quiere cambiar, entonces será necesario abandonar el personaje que ha usurpado nuestra verdadera identidad, para cambiar es necesario tener voluntad de cambio, para cambiar hay que aprender a ver en el otro su naturaleza divina.

El sueño es el recipiente que recibe un pensamiento prestado, presente en nuestras vibraciones microscópicas, está el sueño, ciertas tribus de la amazonia, realizan un ritual diario, donde se comparten los sueños, para ellos el sueño no pertenece únicamente al que sueña, si no que pertenece colectivamente al grupo, y el soñante individual es simplemente el receptáculo, que el sueño decide tomar prestado, para poder conversar con toda la tribu.

Algunas tribus conciben lo sueños, como un mapa para las horas de vigilia, lo que les permite predecir, lo que va a ocurrir colectivamente. En los sueños ellos conectan con los ancestros, y con el resto del universo, ya que ellos entienden que lo real es el sueño, y la vida de vigilia es lo falso.

En la actualidad algunos estudios dicen que el sueño es propiedad del que sueña, y aseguran que el estado del sueño es más autentico, pues es nuestra conexión interpersonal en toda su relevancia, y el estado de vigilia es algo así como un estado de aislamiento, en el que cada uno de nosotros estamos, es nuestra habitación separada, es el impostor. En el nivel más profundo, existe la posibilidad de que compartamos nuestros sueños.

© David de la Iglesia F.

EL ESPÍRITU O SER INTERIOR

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EL ESPÍRITU O SER INTERIOR

Existe una interpretación de la espiritualidad que está relacionada con sacrificios, ritos, y con ciertas reglas o disciplinas, a las que algunos les otorgan cualidades, ya que se suponen que a través ciertos requisitos uno pueda llegar a ser espiritual. En muchas ocasiones estas prácticas reprimen el placer, introducen la culpa, el miedo y la división, exigen devoción a maestros o sacerdotes, para a través de un proceso hacernos dependientes, manipulables, débiles e indefensos.

Existen muchas culturas sobre la faz de la tierra, que han explorado y edificado sus creencias sobre una base que se aproxima a la realidad. Pero existe la posibilidad que estas doctrinas o creencias creen cierta confusión, y se pueda llegar a llamar espiritualidad a cualquier cosa o experiencia. El ser humano nunca tuvo la necesidad de acudir a maestros que le hagan sentir l paz o gozo, el hecho de ser un discípulo aplicado de determinada doctrina, no nos asegura nada, tampoco el hecho de seguir a determinados gurús, o chamanes, que a través ciertas ejercicios van creando sensaciones de luz, de libertad, pudiendo acabar los ejercicios o practicas realizadas, en simples paseos por el mundo de las ilusiones.

El gran espíritu es el único que existe. El gran espíritu es la existencia misma. Si la existencia es el gran espíritu, yo soy parte de él, entonces yo también soy el gran espíritu, yo soy el espíritu mismo, ahora yo, solo necesito recordar quién soy, y no necesito nada más, solo necesito acordarme de lo que he olvidado.

El espíritu, alma, ser interior, o cualquier otra definición que utilicemos para designar lo más profundo y genuino, es en definitiva nuestra más pura esencia, es como una brújula interior que nos enseña a vivir, a realizarnos, a transformarnos, y nos prepara para ese momento, en que debemos marcharnos y regresar a casa.

El ego es la dependencia, hay que prestar atención a los signos que nos llegan, hay que percibir en consciente, para así sentir el cuerpo luminoso que nos contiene, pero hay que tener presente y no olvidar, que si queremos evolucionar deberemos estar en el amor, que es luz, para así poder abrir las puertas del cielo infinito.

Yo soy sencillamente un espíritu como eres tú. El gran espíritu, es un espíritu que habita dentro del cuerpo humano, y un cuerpo no puede tener experiencias espirituales, solo puede tener experiencias carnales, corporales, terrenales.

© David de la Iglesia F.

ES POSIBLE LA PAZ

Pura sugestión

Es posible la paz

A través de la evolución el hombre aprende a deshacerse de las tensiones que genera, cuando uno, por alguna causa está inmerso en situaciones de stress, se puede meditar y observar lo que sucede, cuando la mente está fuera del lugar y del tiempo, lo que esto puede significar en estas circunstancias, es una merma en nuestra capacidad para percibir nuestras propias emociones. Cuando se manifiesta irritabilidad, aparece el miedo, lo que posiblemente va dificultar el quehacer de la vida diaria, y la forma en que nos relacionamos.

Hay que vivir cada momento en el ahora, ya que no existe el tiempo. Solo la belleza y la alegría, y esta es tanta que a veces, ríes o lloras, y tus células se armonizan y cantan desde la libertad, pero lo contrario a la felicidad es la pena y la tristeza, circunstancia que representa un lastre, pero también existen las formas negativas o oscuras, que a diario resuena en infinidad de seres y lugares del planeta. Todo intento de poder sobre los demás es debilidad disfrazada de fuerza. La dualidad de la mente, divide la vida, y la separa para enjuiciar o clasificar entre bueno o malo, positivo o negativo, hombre o mujer, salud o enfermedad.

La paz solo es posible si hay unión. Todos los seres humanos, tienen alguna frecuencia forma o sistema, que les permite relacionarse con el medio que los rodea, “Así lo entendió el maestro, después de meditar dijo”: Hay que purificar el alma, ya que solo así podré regresar a ese mirador privilegiado, ya que para mí la libertad nunca ha desaparecido del todo; Ya empezaba a reír de forma absoluta y sabia en su conciencia, que todo estaba saliendo bien, ya presentía que la conciencia había llegado a un punto en que percibía de nuevo.

En la meditación profunda, la mente permanece totalmente alerta, además de la percepción sensorial de la realidad, capta también los sonidos, imágenes y otras impresiones del entorno, pero no las interpreta, y no permite que estas distraigan su atención, ya que obtiene el conocimiento simplemente a través de la introspección y en la privacidad de su meditación. Así dice Krishna en el Gita: “Si yo no tomara parte de la acción, estos mundos perecerían”. La doctrina Zen dice que los asuntos prácticos de la vida, los hay que vivir totalmente en el presente, prestando atención a todos los asuntos cotidianos, experimentando el misterio de la vida, en cada acto por sencillo que este sea.

© David de la Iglesia F.

ENTRE LO HUMANO Y LO DIVINO

Darse permiso

ENTRE LO HUMANO Y LO DIVINO

Vivir tiene mucho de arte y de sabiduría. La vida se nos revela a través de cada gesto, de cada expresión, en ella vemos y somos observados, abrazamos y somos abrazados, acariciamos y somos acariciados, nos aproximamos y nos alejamos, comemos, saltamos, jugamos, y todo ello viene de muy lejos y está presente.

Nuestra situación en la vida se debe a actos que son de nuestra propia creación, y no son responsabilidad de padres o sociedad, pero a veces pareciera que somos un puro instrumento de la vinculación, el ritmo nos une al universo y a todo lo que es origen. El movimiento de la vida es ritmo biológico, el ritmo del corazón, de la respiración, el de la naturaleza, y el impulso de la vinculación de la especie, que es, o viene a ser un movimiento vinculante.

La materia es la casa del espíritu, es el sitio donde estamos, y estamos en nuestro propio cuerpo, ya que este es el lugar provisional que la existencia nos ha dado. Es el sitio donde tenemos que estar. Si no estamos no podemos vivir, el cuerpo y el espíritu se encuentran en la materia para coexistir, pero a veces sucede que están desconectados, ya que la materia de alguna manera se resiste a ser poseída por el espíritu.

El cuerpo es una forma de realidad, es un puente temporal entre lo transitorio y lo eterno, entre lo humano y lo divino. Se podría definir la vida como una aventura individual y colectiva, dentro de una forma humana, que está limitada y vinculada emocionalmente al espíritu, el cuerpo es una conexión, es la parte material de la existencia que permite la manifestación del espíritu.

El cuerpo cuando es impregnado por residuos tóxicos o energías nocivas, merma su potencial, con lo cual se debería actuar sobre él a través de un concepto de curación, el cerebro es un órgano ávido en experiencias, esta siempre integrando datos y vivencias, para procesarlos y elaborar respuestas. La inteligencia vital personal es un conjunto de capacidades, psíquicas, emocionales, intelectuales, sociales, que nos permiten conocer y entender cuanto nos rodea, cada persona es un espíritu, y un dios dentro de un cuerpo físico.

Tenemos cualidades que nos hacen altamente sensibles, y estas capacidades nos permiten, ser creativos pero también podemos llegar a ser caóticos, pudiendo en ocasiones aprender sin ser conscientes de haber aprendido, tenemos un sexto sentido que nos avisa del peligro eminente, pero a menudo no somos plenamente conscientes de hasta dónde pueden llegar nuestras habilidades mentales.

Hay que disfrutar de cada instante, de cada sentimiento, lo material por sí solo no proporciona un interior saludable, hay que abrirse a la creatividad, es erróneo pensar en un funcionamiento espiritual relacionado con términos o condiciones.

© David de la Iglesia F.